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Apple pondrá chips de móvil en los Mac

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Esta primavera, la pandemia de coronavirus ha dejado con un palmo de narices algunos creadores de aplicaciones y servicios tecnológicos, pero en cambio habrá tenido efectos relativamente positivos para otros. Quienes pretendían seguir los congresos de Facebook y Google se han quedado con las ganas, porque las dos empresas han desconvocado las ediciones de este año y lo han dejado para el próximo, pero tanto Microsoft como Apple han trasladado a la red todas las sesiones de sus respectivas convocatorias y las han hecho de asistencia libre, ampliando el alcance más allá del aforo limitado de un evento presencial y logrando la participación de desarrolladores que no se habrían podido permitir viajar a EEUU aunque les hubiera tocado una plaza.

Así es como Apple ha celebrado esta semana la primera edición telemática de su World Wide Developers Conference (WWDC) en 33 años de historia. Como debe ser, el lunes la inauguraron los directivos de la casa, con Tim Cook al frente, y a pesar de la ausencia de las ovaciones del público que en condiciones normales habrían marcado las novedades mejor recibidas por los fieles, hemos podido conocer las nuevas funciones que a partir de otoño podremos ver incorporadas en cinco sistemas operativos de Apple.

Tanto tvOS, la plataforma para el decodificador de TV, como iPadOS, la de las tabletas, recibirán actualizaciones relativamente menores. La primera permitirá por fin ver con plena resolución el contenido 4K de YouTube, y la segunda ganará una función que reconoce el texto manuscrito en la pantalla con el lápiz Apple Pencil, y mejorará las prestaciones en realidad aumentada.

El sistema watchOS los relojes Apple -que ya llevan vendidos 100 millones de unidades y son la mitad de los relojes inteligentes que se venden cada trimestre en el mundo- llegará a la versión 7 incorporando la medición del tiempo y la calidad del sueño, que hasta ahora requerían una aplicación de terceros. Los Apple Watch también reconocerán nuevos tipos de actividad física -incluidas cuatro modalidades de baile-, darán indicaciones de navegación en la muñeca de los ciclistas y detectarán con el micrófono si el usuario está lavando suficientemente las manos en estos tiempos que la necesidad de higiene es máxima.

Las novedades más visibles, sin embargo, son las que afectan a los sistemas operativos de los móviles iPhone y los ordenadores Mac, precisamente los que han mostrado más incidencias en sus versiones actuales: iOS 13.5 y MacOS Catalina, respectivamente. El futuro iOS 14 podrá tener una pantalla de inicio diferente a la clásica parrilla de iconos que lo identifica desde 2007, y que sólo tuvo un cambio significativo cuando se incluyó la opción de agrupar iconos en carpetas. A partir de ahora los iconos se podrán combinar con widgets, pequeños recuadros que muestran datos de las aplicaciones sin tener que abrirlas. Obviamente, los detractores de Apple no han tardado en recordar que el sistema Android ofrece widgets desde hace años, pero las de iOS 14 me recuerdan especialmente las del malogrado Windows Phone de Microsoft. Los cambios en la pantalla de inicio de iOS van más allá: habrá una lista de todas las aplicaciones que están instaladas en el teléfono. Este matiz es importante porque también se introducen los App Clips, versiones reducidas de las aplicaciones que se pueden ejecutar sobre la marcha, sin tener que descargarlas e instalarlas sólo para hacer una consulta o transacción puntual. Al estilo de las Instant Apps de Android, pues.

Las llamadas de voz y FaceTime recibidas en el iPhone (y también en el iPad) dejarán de ocupar toda la pantalla como hacen ahora, por lo que el usuario podrá atenderlas (o ignorarlas) sin dejar de escribir tuits, ver vídeos o leer las noticias. Siri traducirá las conversaciones de voz en tiempo real (no, en catalán todavía no) y el iPhone se podrá utilizar en lugar de la llave para abrir y cerrar el coche, comenzando con los BMW de la Serie 5. Eso sí, sólo será posible con los modelos de gama alta a partir del iPhone 11 Pro, que son los que llevan el chip U1 que tanto nos intrigó en su momento y que ofrece una gran precisión en la medición de las distancias (precisión que ahora sería muy valiosa en las aplicaciones de notificación de proximidad con personas infectadas de Covid-19). La lista de novedades de iOS 14 es mucho más larga, llena de detalles como la incorporación de una luz que indica cuando hay alguna aplicación accediendo a la cámara o el micrófono del teléfono. Esto debería poner fin a las teorías conspiranoicas sobre si Facebook o Instagram escuchan todo lo que hablas para mostrarte anuncios relevantes.

Respecto a MacOS, el nuevo sistema operativo para los ordenadores Apple se llamará Big Sur, continuando la tradición de nombres de la geografía de California que la marca inició cuando se le acabaron los nombres de felinos. La profundidad de los cambios queda clara al ver que la versión no llevará la numeración 10.6 que le correspondería, sino que será MacOS 11. Lo más visible es el rediseño gráfico, que la aproxima cada vez más a un iPad. La aplicación clave de Big sur es el navegador web Safari, que gana en velocidad y privacidad, con nuevos informes sobre los códigos de rastreo de la navegación que la aplicación ha ido bloqueando, para que sepamos quien pretendía espiarnos. Chrome, Firefox y Brave ya lo hacían, pero es buena noticia que ahora venga incluido de serie. También se añadirá más integración en las funciones de mensajería entre los diversos aparatos Apple del usuario.

Ahora bien, la principal novedad de Big Sur no se ve, pero es la más importante de Apple desde hace muchos años: MacOS 11 será el primer sistema operativo que podrá funcionar tanto en los Mac actuales, provistos de procesador Intel, como en los modelos futuros de la marca que llevarán un chip propio de Apple con arquitectura ARM, la misma que ya usa los teléfonos, las tabletas y los relojes. Esencialmente se trata de poner chips de móvil a los ordenadores, trasladando así a Mac la misma integración entre software y hardware propios que tan buen resultado -en rendimiento y en consumo- le da en los otros dispositivos. Entre otras cosas, esto permitirá que las aplis de iPhone y de iPad funcionen directamente a los futuros Macs, pero también representa un dolor de cabeza para los creadores de aplicaciones para MacOS. Por ello Apple se ha apresurado a decir que títulos como Microsoft Office y Photoshop serán compatibles con los futuros Macs con chip ARM. De todos modos el cambio será progresivo: el primer Mac con procesador Apple no se espera hasta final de año, y aún habrá nuevos Macs con chips Intel durante dos años. Los que ya tenemos ahora continuarán recibiendo actualizaciones de MacOS durante ‘muchos años’, según Tim Cook

Publicado en el diari Ara
20200625

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Albert Cuesta

Periodista, analista, traductor i conferenciant especialitzat en electrònica de consum i tecnologies de la informació. És l’editor d’aquest blog, de l’edició en espanyol del butlletí Mobile World Live de la GSMA i del blog de l'Observatorio Nacional de la 5G. També col·labora al diari Ara, Catalunya Ràdio i TV3. ---------------- Periodista, analista, traductor y conferenciante especializado en electrónica de consumo y tecnologías de la información. Es el editor de este blog, de la edición en español del boletín Mobile World Live de la GSMA y del blog del Observatorio Nacional de la 5G. También colabora en el diario Ara, Catalunya Ràdio y TV3.

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