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Las GAFA hacen teatro en el Congreso

GAFA_ Mark_Zuckerberg

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Si algo se comprobó el miércoles en la comparecencia telemática de los máximos directivos de Google, Amazon, Facebook y Apple ante la subcomisión antimonopolio del Congreso de EEUU es precisamente la dificultad de definir un monopolio en la era digital. Tanto Sundar Pichai como Mark Zuckerberg y Tim Cook tienen el catálogo de sus empresas -Google, Facebook y Apple, respectivamente- servicios y aplicaciones para hacer videollamadas de grupo, pero los tres, junto con Jeff Bezos, de Amazon, tuvieron que intervenir mediante Cisco Webex, la herramienta corporativa de videoconferencias de la institución. Así, la sesión fue en buena parte un largo anuncio del producto de una firma rival.

Durante cinco horas y media contemplamos cuatro de las personas más poderosas del mundo digital responder dócilmente las baterías de preguntas de unos parlamentarios probablemente más interesados ​​en quedar bien de cara a sus parroquias que en obtener unas respuestas que los cuatro directivos tampoco tenían mucho interés en proporcionar. De hecho, las posiciones de estos últimos ya habían quedado suficientemente claras en las declaraciones que sus empresas habían publicado horas antes.

Por ejemplo, mientras los congresistas acusan a Google de abuso de posición dominante en el mercado de publicidad digital, Pichai asegura que la competencia con otras empresas como Twitter, Instagram (propiedad de Facebook) o Comcast ha hecho bajar las tarifas un 40% en el última década. A la acusación de manipular los resultados de búsqueda en beneficio de sus propios productos, el directivo de Google responde que los usuarios pueden seguir informándose y comunicándose con plataformas como WhatsApp (también de Facebook), Twitter o SNAPCHAT.

Cuando se le retrae a Facebook que contribuya a propagar desinformación y desincentivar los votantes, Zuckerberg reconoce que su empresa debe mejorar en este aspecto, pero también recuerda que ser demasiado estricto en el control del contenido puede terminar en una internet sin libertad de expresión como la que hay en China.

En el caso de Apple, Tim Cook asegura que no ostenta la posición dominante en ninguno de los mercados en los que opera y pone como ejemplo que los consumidores pueden optar, en lugar de un iPhone, por smartphones de Samsung, Google o LG ( y evita, significativamente, mencionar la china Huawei). Y respecto a la obligación de pasar por la App Store para distribuir aplicaciones a los iPhones, Cook recuerda que sólo 60 de los 1,7 millones de títulos que hay en el catálogo son de Apple, y que el 30% de comisión que cobra por las ventas de aplis de pago es un porcentaje similar al de otras plataformas.

Los tres, además, se habían apresurado también a tocar la fibra patriótica recordando la nacionalidad estadounidense de sus empresas, las aportaciones que hacen a la economía del país en general y la de los accionistas en particular, y los puestos de trabajo que generan. Bezos es quien más se había explayado en este sentido, con un emotivo documento el doble de largo que los de sus compañeros de comparecencia.

Por eso el acto del miércoles fue, más que nada, un teatrillo por las dos bandas. Hay que admitir que el formato no favorecía una discusión con contenido, porque cada parlamentario disponía sólo de cinco minutos por ronda y acababan cortando los comparecientes sin darles tiempo para desarrollar los argumentos. Tampoco es que los directivos se lucieran mucho. Cuando la pregunta era muy comprometida, a menudo esquivaban la pregunta diciendo que no recordaban el caso pero que se informarian y se pondrían en contacto más adelante con quien los interrogaba. Unas actitudes chocantes tratándose de cuatro directivos conocidos por la atención obsesiva a los detalles.

También hubo episodios memorables en los escaños, como el del congresista que pidió a Pichai explicaciones sobre por qué los correos de su campaña política acababan en la carpeta de correo basura. O el de Zuckerberg, que tuvo que aclarar a un parlamentario que, si encuentra que se practica la censura de tuits, quizás debería reprochar a alguien de Twitter y no a él, dueño de Facebook.

A pesar de las anécdotas, entre el millón de documentos internos recopilados por los investigadores han aflorado algunos que ponen al descubierto prácticas claramente anticompetitivas por parte de las cuatro empresas. Entre ellos, el lanzamiento de pañales de marca propia por parte de Amazon cuando observó el éxito de Diapers.com vendiendo este producto en su plataforma. O la amenaza nada discreta de Facebook a los fundadores de Instagram de sacar un servicio rival si no se dejaban comprar, complementada con mensajes internos de Zuckerberg, que presumía de “tener suficiente dinero para comprar cualquier start-up que nos haga sombra; Google aún tardaremos un poco “.

Con toda seguridad, este material acabará determinando la actitud futura de las autoridades de EE.UU. de cara a los gigantes tecnológicos. Es poco probable que se les acabe obligando a dividir sus negocios entre varias empresas como se hizo hace décadas con la telefónica AT & T -¿alguien cree a estas alturas que segregando YouTube de Google saldrán muchos portales nuevos de videos? -. Pero sí es de esperar, por ejemplo, que se haya acabado la era de las adquisiciones multimillonarias de posibles rivales.

De momento el negocio continúa y lo hace mejor que nunca. Las cuatro empresas aplazaron hasta después de la comparecencia la presentación de sus resultados empresariales trimestrales, y viéndolos se entiende el motivo: Amazon, Facebook y Apple han superado las previsiones de facturación y beneficios, y habría sido incómodo presentarse al escrutinio con estas cifras. Y Google, la única a quien el Covid ha hecho perder comba comercial por primera vez en su historia, parece estar negociando con Samsung la prioridad de su ama de llaves digital, Google Assistant, y su tienda de aplis, Play Store, por encima de Bixby y Galaxy Apps a los móviles de la empresa surcoreana. Como dicen en Wall Street, business as usual.

Publicado en el diari Ara
20200803

Albert Cuesta

Periodista, analista, traductor i conferenciant especialitzat en electrònica de consum i tecnologies de la informació. És l’editor d’aquest blog, de l’edició en espanyol del butlletí Mobile World Live de la GSMA i del blog de l'Observatorio Nacional de la 5G. També col·labora al diari Ara, Catalunya Ràdio i TV3. ---------------- Periodista, analista, traductor y conferenciante especializado en electrónica de consumo y tecnologías de la información. Es el editor de este blog, de la edición en español del boletín Mobile World Live de la GSMA y del blog del Observatorio Nacional de la 5G. También colabora en el diario Ara, Catalunya Ràdio y TV3.

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