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¿Los vetos contra China dan impulso a los suministradores japoneses?

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Parecía que el panorama de los suministradores de 5G reproduciría el de LTE, con un mercado dominado por un puñado de empresas. Pero eso cambió a principios de año, al imponerse un número cada vez mayor de prohibiciones contra el equipamiento chino, lo que ha obligado a las operadoras de muchos países a buscar con urgencia proveedores alternativos.

Junto al incremento de las restricciones comerciales a los fabricantes chinos, el paso a la RAN abierta, que flexibiliza las redes, depara oportunidades a las firmas más pequeñas que no han logrado alcanzar la escala necesaria para ofrecer servicios integrales de red.

Phil Marshall, director de investigación de Tolaga Research, asegura a Mobile World Live (MWL) que era prácticamente imposible que una empresa pequeña pudiera alcanzar una presencia significativa en un mercado dominado por tres fabricantes de radio 4G, todos ellos de gran tamaño. Pero explica que ahora muchos proveedores de servicios de primer nivel se ven presionados para no usar equipamiento chino, y que por ello los fabricantes japoneses y la surcoreana Samsung Networks tratan de sacar el máximo partido de una nueva situación en la que Huawei, la empresa dominante, se halla en una situación sumamente difícil.

Entiende que, si bien la nueva firma japonesa Rakuten Mobile está transformando el mercado con su promoción de la arquitectura abierta, la principal contribución al crecimiento de los fabricantes más pequeños son las sanciones impuestas contra las firmas chinas.

Así, por ejemplo, el gobierno británico se refirió a la japonesa NEC y la surcoreana Samsung Networks como posibles proveedores alternativos de 5G después de que en julio se prohibiera el equipamiento de Huawei.

Y los proveedores de equipamiento no son los únicos que quieren aprovechar ambas circunstancias.

Un trimestre ajetreado

La operadora japonesa NTT anunció en junio que invertiría 60.000 millones de yenes (unos 478 millones de euros) en la adquisición de una participación cercana al 5% en NEC, y en la creación de una alianza para la investigación y el desarrollo conjunto de tecnologías de red de la siguiente generación.

En su momento, las dos empresas afirmaron que la iniciativa buscaba mejorar la competitividad industrial de Japón “y seguir garantizando una infraestructura de comunicaciones segura y fiable”.

El negocio de NEC en 5G se ha transformado desde que Rakuten Mobile seleccionó a dicha firma como proveedora de equipamiento en junio de 2019. Ambas empresas han firmado en fecha reciente un acuerdo que abarca la red troncal y el desarrollo conjunto de una plataforma autónoma.

El Japan Times informa de que el proveedor también aspira a cobrar fuerza en Australia. Quiere rentabilizar un acuerdo sobre I+D en 5G firmado entre dicho país y Japón en julio.

En junio, Dish Network, proveedor de servicios satelitales con sede en Estados Unidos, eligió a Fujitsu como firma provedora de software para RAN abierta y equipamiento de radio.

Marc Einstein, jefe de análisis de la firma japonesa ITR, explica que es “muy sorprendente” que Fujitsu, o cualquier otro fabricante de equipamiento de redes japonés, cierre acuerdos en otros países. El citado fabricante llevaba durante años en situación de estancamiento dentro del mercado de telecomunicaciones. Según el analista, es probable que no “obtenga un gran margen” mediante el acuerdo con Dish Network.

Otro indicio del resurgimiento de los fabricantes japoneses es la colaboración de Hitachi Kokusai Electric con Nokia en el despliegue de 5G de área local (sobre un espectro distinto al de los operadores móviles) y de servicios privados LTE para clientes industriales y de la administración pública en Japón. Por otra parte, Mitsubishi Electric empezó a probar en mayo un sistema de 5G que usa la banda de 28 GHz para conectar sus sistemas de automatización de fábricas en Nagoya.

El reciente auge se produce después de dos décadas de lento declive. Los fabricantes y operadoras japoneses fueron pioneros en Internet móvil. Cabe recordar que NTT Docomo presentó el sistema i-mode en 1999.

Einstein explica que “eran los reyes, los amos del corral. El mercado debería haber caído en manos de los japoneses, pero lo perdieron del todo, sobre todo por problemas con los teléfonos, y en parte porque no sabían vender en el extranjero. No fue por sus redes.”

Más competencia

Ha explicado que la RAN abierta cobra fuerza porque permite que las operadoras móviles compren distintas capas y componentes a una gama más amplia de proveedores, debido a que con ella todo es abierto e interoperable.

“Ahora se puede comprar seguridad a una firma, red, sistema de gestión y monitorización a otra, y núcleo virtual a una tercera.

“En el pasado había que comprarlo todo a uno o dos proveedores como máximo. Ahora una firma como NEC, cuyos servicios de red no son integrales, pueda acceder a un mercado varias veces más grande.”

Considera que dicha circunstancia será positiva para las operadoras, porque podrán jugar con la competencia entre fabricantes. “Ahora no serán tan solo Nokia, Ericsson y Huawei las que participen en la puja, sino que una sola operadora podrá recibir ofertas de diez firmas distintas, lo que debería hacer bajar los precios. Pienso que la economía y la dinámica de adquisición de redes cambiarán del todo. Estoy convencido de que la RAN abierta ha llegado y que aquí se va a quedar.”

Marshall predice que la RAN abierta supondrá hasta el 80% de las ventas totales de RAN dentro de tres a cinco años, pero cree que un porcentaje similar de Macro Cells abiertas recurrirá a un mismo fabricante para todos los componentes activos. “Pienso que en los emplazamientos estratégicos no se mezclarán ni ensamblarán componentes activos, sobre todo porque se perdería transparencia en sus características.”

Si bien la evolución hacia la 5G autónoma reduce la dependencia respecto al equipamiento heredado, Marshall cuenta con que los fabricantes japoneses se enfrentarán a retos derivados de la importancia de la escala.

“Necesitan grandes contratos de infraestructuras para alcanzar la escala que les garantice longevidad. La ausencia de Huawei en algunos mercados importantes ayudará, pero para los fabricantes japoneses será todo un reto competir con Ericsson y Nokia.”

Más allá de la 5G

El gobierno japonés quiere ponerse al día tras haber perdido el tren de la primera ola de la 5G, y ha destinado 220.000 millones de yenes (más de 1.700 millones de euros) a apoyar la I+D privada en 6G realizada por varias industrias e instituciones académicas.

Bloomberg ha informado de que a principios de agosto el ejecutivo nipón adoptó medidas para reducir su dependencia de China como centro de fabricación y garantizar el funcionamiento de las cadenas de suministro, debido a los crecientes temores en materia de seguridad. Ha asignado 70.000 millones de yenes (casi 560 millones de euros) para ayudar a unas 90 empresas a salir de dicho país y regresar a Japón, o instalarse en el sudeste asiático.

Así pues, el éxito de los fabricantes japoneses parece estar supeditado a su capacidad de transformar su propio funcionamiento para atender a clientes extranjeros, alcanzar la escala necesaria para ser competitivos y rentables, rentabilizar las oportunidades que les deparan los vetos contra rivales más grandes y aprovechar la fuerza que ha cobrado la RAN abierta.

Las opiniones editoriales expresadas en este artículo son exclusivas del autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de la GSMA, sus Miembros o Miembros Asociados.

Publicado originalmente en en Mobile World Live en español

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