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Nuevos Mac: Apple ya es autosuficiente

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Hacer tres presentaciones de producto en menos de dos meses es bastante impropio de Apple, que con los años nos había acostumbrado a un calendario de convocatorias mucho más espaciadas. Convocar a los fieles a una especie de previa el 15 de septiembre para presentar tabletas y relojes renovados y un nuevo empaquetamiento de servicios se podía entender como una manera de no hacer sombra el 13 de octubre al protagonismo de los primeros iPhone compatibles con 5G. Pero el pasado martes la firma volvió a reclamar la atención del público utilizando precisamente el mítico lema «Una cosa más» con el que Steve Jobs solía revelar el final de sus actos, como quien no quiere la cosa, el producto más importante de la sesión. Esto ya permitía contemplar las tres presentaciones en conjunto como una sola en tres episodios, en los que el último es el que perdurará en la memoria.

Y así fue. La marca presentó modelos nuevos de tres ordenadores ya conocidos: el pequeño Mac Mini de sobremesa, que necesita un monitor externo, y los portátiles MacBook Air y MacBook Pro de 13 pulgadas. Por fuera, los dos últimos son prácticamente idénticos a los anteriores, con el conocido diseño de aluminio nacido en 2008 y que desde entonces ha marcado la pauta en el segmento de los portátiles ultraligeros. Pero ni rastro de los formatos convertibles, de las pantallas táctiles con marcos más delgados ni del desbloqueo facial que sí encontramos en otras marcas. Como mucho, en el nuevo MacBook Air las teclas que ajustaban la iluminación del teclado han dejado paso a las que invocan el buscador, activan la modalidad de no molestar y la función de dictado. Incluso los precios son más o menos los mismos que los de los modelos que sustituyen. Para el resto, Apple tiene claro que no necesita hacer grandes cambios: el trimestre pasado las ventas de Mac alcanzaron su récord histórico gracias a la pandemia, a pesar de que muchos compradores ya sabían que saldrían modelos nuevos. En todo caso, si los nuevos aparatos parecen diferentes es porque incluyen de serie la nueva versión 11.0 del sistema operativo MacOS, llamada Big Sur, que mejora las prestaciones del navegador web Safari, amplía las funciones de mensajería y adopta un aspecto muy parecido al de las tabletas iPad. Pero los Mac existentes que sean posteriores a 2014 también se pueden actualizar a Big Sur.

La auténtica novedad de los nuevos Mac está dentro: el procesador M1, el primer chip que Apple diseña y se hace fabricar a medida para ordenadores, como ya hace con los teléfonos, las tabletas, los relojes, los auriculares y los descodificadores de televisión. A partir de ahora todos los aparatos de la marca compartirán la arquitectura ARM creada por la firma británica Advanced Risc Machines, y que actualmente utilizan todos los smartphones del mercado, sean Android o iPhone, porque prioriza sobre todo la eficiencia energética, un aspecto fundamental en un terminal móvil. Por ello, y también porque el M1 agrupa las funciones de varios chips hasta ahora separados, Apple asegura que los nuevos ordenadores tienen más autonomía de batería: el nuevo MacBook Air gana un 50% y el MacBook Pro la duplica y llega a las 20 horas de reproducción de vídeos. La firma ni siquiera ha detallado a qué velocidad trabajan los M1, pero las comparaciones -todas ellas relativas: ninguno de los gráficos mostrados hasta ahora por Apple contiene unidades absolutas- de rendimiento por unidad de energía consumida con los modelos anteriores muestran una mejora espectacular. Y si el chip se calienta menos, será posible forzarlo más o bien prescindir del ventilador de refrigeración, lo que hace el nuevo MacBook Air. Por otra parte, la arquitectura común con los iPhone y los iPad también permitirá a Apple atraer al Mac los creadores de aplicaciones para iOS, que tendrán mucho más fácil adaptar sus productos para que funcionen en ordenadores.

Con el uso de procesadores propios en los Mac, que Apple irá generalizando en los dos próximos años, la firma comienza a despedirse de los chips Intel que usaba desde 2006, cuando los adoptó en sustitución de los PowerPC de Motorola. Esto representa todo un golpe a la arquitectura x86 de Intel, que también utiliza AMD y que lleva décadas dominando el mercado de los PC. No es sólo que Apple, el cuarto vendedor mundial de ordenadores personales, abandone los chips de Intel, sino que otros fabricantes de procesadores para móviles ya han comenzado a penetrar en los productos de otras marcas de portátiles: Qualcomm ya produce por Microsoft el chip del portátil Surface y MediaTek acaba de sacar una gama de procesadores para los Chromebooks conectados a la nube de Google. El divorcio entre Apple e Intel se veía venir desde que la segunda le falló a la primera cuando no pudo suministrarle a tiempo los chips de módem para los iPhone con 5G, pero Apple lo confirmó en la convención de desarrolladores WWDC de mayo de este año, cuando avanzó que antes de terminar 2020 presentaría nuevos Mac equipados con procesador propio. Son los que acaba de lanzar al mercado.

Como se trata de la segunda vez que Apple da un paso tan radical como cambiar completamente de arquitectura de procesador en sus ordenadores, es poco probable que ahora se repita el error de hace 15 años, cuando las principales aplicaciones para Mac -especialmente Microsoft Office y Adobe Photoshop- tardaron casi dos años en sacar versiones específicas para los equipos con chip de Intel. Pero en ese momento el Mac era sólo un 5% del mercado de ordenadores. Ahora que su cuota bordea el 10%, las dos empresas de software citadas ya tienen listas las versiones adaptadas al rendimiento del M1. Y las que aún no hayan adaptado sus programas disponen durante la transición del emulador Rosetta 2 para hacerlas funcionar en los nuevos Mac con un rendimiento más que aceptable.

Los tres nuevos ordenadores de Apple son el penúltimo paso de la marca hacia la autosuficiencia completa. Es probable que los clientes más exigentes echen en falta más capacidad de memoria RAM, que sólo llega a 16 gigabytes, la posibilidad de utilizar procesadores gráficos externos que tanto aprecian los creadores de multimedia y una dotación de puertos más amplia. Para ellos, Apple mantiene en catálogo los Mac de gama alta con procesador Intel, hasta que llegue un futuro chip M2. Pero el hecho de haber puesto el nuevo M1 precisamente en el MacBook Air, el ordenador más vendido de Apple, indica que la apuesta de la firma es decidida e irreversible. Al menos, hasta que pasen otros 15 años.

Publicado en el diario Ara
20201116

Albert Cuesta

Periodista, analista, traductor i conferenciant especialitzat en electrònica de consum i tecnologies de la informació. És l’editor d’aquest blog, de l’edició en espanyol del butlletí Mobile World Live de la GSMA i del blog de l'Observatorio Nacional de la 5G. També col·labora al diari Ara, Catalunya Ràdio i TV3. ---------------- Periodista, analista, traductor y conferenciante especializado en electrónica de consumo y tecnologías de la información. Es el editor de este blog, de la edición en español del boletín Mobile World Live de la GSMA y del blog del Observatorio Nacional de la 5G. También colabora en el diario Ara, Catalunya Ràdio y TV3.

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