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PS5 y Xbox X, las últimas videoconsolas que comprarás

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Las consolas que Sony y Microsoft acaban de sacar al mercado aumentan las posibilidades de entretenimiento que los aficionados a los videojuegos ya tenían. Para los que juegan sin salir de casa, esta nueva generación de consolas de sobremesa supera claramente en prestaciones, precio y comodidad la mayoría de PC y portátiles que existen y que a menudo se aprovechan también para jugar. Evidentemente, los terminales móviles, sean un smartphone o una consola portátil, seguirán teniendo muchos jugadores, pero la pandemia está haciendo que se utilicen mucho más los equipos de sobremesa.

Hace ya siete años -finales del 2013- que Microsoft y Sony sacaron los modelos anteriores respectivos, la Xbox One y la PS4. Las que ahora salen a la venta, la Xbox Series X y la PS5, son muy superiores desde todos los puntos de vista, aunque no suponen un cambio radical en cuanto a las posibilidades que ofrecían las existentes, que ya tenían la posibilidad de jugar en línea. Las dos nuevas consolas cuestan lo mismo, 500 euros, pero dan acceso a juegos más sofisticados y ricos en imagen y sonido, porque contienen una maquinaria mucho más potente y son muy silenciosas y rápidas.

Las dos consolas serán un éxito: gracias a una calculada escasez en el lanzamiento cuesta encontrarlas, y en algún caso ya hay un próspero mercado de reventa a precios exagerados. Es previsible que Sony venda más consolas que Microsoft, para que el fabricante japonés -con más de 500 millones de aparatos vendidos, sólo por detrás de los 750 millones de Nintendo- tiene una base de usuarios mucho más amplia que la compañía norteamericana – esta lleva vendidas menos de 150 millones de Xbox- y dispone de un catálogo de videojuegos más extenso, que ahora se ha ampliado considerablemente. Sin embargo, la Xbox Series X está más preparada para el futuro y para jugar tanto con videojuegos en disco como en línea y con otras plataformas de juegos en red como Google Stadia, Amazon Luna o cualquier servicio de videojuegos en la nube que venga. Además, por una cuota mensual puede estar suscrito a Game Pass, que permite acceder a todo el catálogo de videojuegos de Microsoft sin tener que comprarlos.

En materia de características técnicas, la PS5 y la Xbox Series X son muy similares y superan la gran mayoría de ordenadores de sobremesa o portátiles existentes. Ambas tienen un procesador y una tarjeta gráfica de AMD similares, aunque hechos a medida; 16 gigabytes (GB) de memoria interna, y un disco de estado sólido, de 1.000 GB en el caso de Microsoft y de 825 GB en el de Sony, además de lectores Blu-ray 4K. También en ambos casos existen variantes con prestaciones reducidas: por 400 euros se puede comprar la PS5 Digital Edition, sin lector óptico y con disco duro, mientras que por 300 euros está la Xbox Series S, más compacta, también sin lector óptico y con disco de estado sólido de 512 GB.

Centros de entretenimiento multimedia

Que quede claro que si uno no es muy aficionado a los videojuegos puede pasar perfectamente con un ordenador o incluso jugar directamente desde el televisor conectado con alguna de las diversas plataformas que sirven los videojuegos en streaming. También se puede utilizar una consola portátil o el smartphone, pero está claro que la experiencia no será la misma. Además, las dos nuevas consolas son verdaderos centros de entretenimiento multimedia, que pueden servir cualquier contenido de otras plataformas y proporcionan una imagen y un sonido de gran calidad. Hay, naturalmente, un televisor con una buena pantalla a juego, o bien un monitor de ordenador y altavoces.

Es probable que estas sean las últimas consolas de videojuegos de sobremesa que aparezcan en el mercado. Entre las capacidades de procesamiento a distancia que ofrece la nube y las nuevas redes dedicadas y 5G que irán apareciendo en los próximos años y que nos pondrán al alcance cualquier contenido de manera prácticamente instantánea, no será necesario tener maquinaria dedicada tan sofisticada en casa. De todos modos, como ocurre con los libros en papel, muy usuarios querrán poseer físicamente algunos videojuegos favoritos, sin tener que conectarse, aunque en pocos años serán una ínfima minoría. En todo caso, disponer de una consola siempre permitirá leer los videojuegos antiguos.

La tendencia previsible para los próximos años es que todos los videojuegos sean multiplataforma, accesibles desde diferentes dispositivos, sean fijos o móviles, y desde cualquier lugar. Esto hará que la distinción que todavía hay hoy en día entre los videojuegos disponibles a través de una consola de determinado fabricante -que vez da acceso a un catálogo relativamente limitado- y los que son accesibles vía una aplicación móvil o en streaming -sea de pago puntual, mediante suscripción o en abierto-, sea cada vez más reducida. Las vías de acceso serán múltiples y todas sencillas de usar. Siempre habrá, de todos modos, disponer de una pantalla o de un sistema de proyección de las imágenes: planas, virtuales o de realidad aumentada, y también de un mando para jugar con comodidad.

Esta multiplicidad de acceso y de contenidos vendrá seguro. Pero ahora estamos terminando el 2020 y la realidad es que cada plataforma, cada ecosistema y cada poseedor de derechos de contenidos de videojuegos defiende sus intereses y no los cede fácilmente, ni mucho menos gratuitamente. Como mínimo, estará disponible a cambio de publicidad. Y aunque sucede a menudo que no puedes acceder a ese juego, película o contenido que tienes ganas de ver o que alguien te ha recomendado, sea porque no estás suscrito o porque lo encuentras muy caro.

En el futuro podremos disponer de todo tipo de servicios multimedia, sean videojuegos u otros tipos de contenido, y el hardware -entendiendo como tal el dispositivo de acceso- será cada vez más irrelevante. Pero también es evidente que, si se quieren cosas más a la carta y exclusivas, deberá abonar a lugares determinados, más especializados. Un responsable de la división de consolas de Microsoft dijo recientemente que la compañía aspiraba a ser “el Netflix de los videojuegos”, entendiendo Netflix como una plataforma muy amplia y variada. Conviene recordar, eso sí, que Netflix comenzó vendiendo cintas de vídeo por correspondencia.

Publicdo en el Diari Ara
20201129

Albert Cuesta

Periodista, analista, traductor i conferenciant especialitzat en electrònica de consum i tecnologies de la informació. És l’editor d’aquest blog, de l’edició en espanyol del butlletí Mobile World Live de la GSMA i del blog de l'Observatorio Nacional de la 5G. També col·labora al diari Ara, Catalunya Ràdio i TV3. ---------------- Periodista, analista, traductor y conferenciante especializado en electrónica de consumo y tecnologías de la información. Es el editor de este blog, de la edición en español del boletín Mobile World Live de la GSMA y del blog del Observatorio Nacional de la 5G. También colabora en el diario Ara, Catalunya Ràdio y TV3.