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Samsung refuerza la apuesta pionera por 8K

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El frenazo en seco de la actividad comercial en el comienzo de la pandemia causó una caída histórica de las ventas de dispositivos electrónicos no relacionados con el teletrabajo, como los televisores. Durante los primeros meses se registraron disminuciones del 50% respecto al año pasado y las marcas preveían cerrar este 2020 con un descenso interanual del 30%. Antes del verano, sin embargo, la tendencia se invirtió: los consumidores optaron por dedicarse a equipar el hogar con los recursos que no se gastaban fuera, y las ventas de televisores han crecido un 30% entre junio y octubre, hasta el punto que ahora se confía terminar el año habiendo vendido en el estado un 10% más de unidades que en 2019.

Uno de los beneficiarios principales de este interés por renovar el televisor es Samsung. La marca coreana vende al Estado cuatro de cada 10 aparatos de resolución 4K, gama en la que dispone de modelos entre 43 y 85 pulgadas, y presume de liderazgo en todos los segmentos del mercado por encima de los 300 euros y de las 32 pulgadas. Para huir de la uniformidad, en los últimos meses ha sacado varios modelos singulares: el The Frame funciona como galería dinámica de arte mientras no estas viendo algú programa; The Terrace se puede instalar en el exterior, y la pantalla del The Sero gira automáticamente 90 grados cuando le enviamos desde el móvil un vídeo en formato vertical.

Pero los televisores emblemáticos actuales de Samsung son los modelos con pantalla de tecnología QLED y resolución 8K: más de 33 millones de puntos de imagen, cuatro veces más que un televisor 4K / UHD. La apuesta de la marca por una densidad de visualización para la que casi no existe contenido nativo -los Juegos Olímpicos previstos en Tokio para el verano pasado habían inaugurado las emisiones 8K regulares, pero se aplazó por la pandèmia- es arriesgada, pero sale airosa gracias a la inteligencia artificial.

En vez de encender cuatro píxeles iguales para cada uno de la señal UHD o 16 píxeles para un de la señal Full HD, como se haría con un reescalado convencional, el procesador del televisor interpreta en tiempo real la imagen original utilizando algoritmos entrenados con millones de imágenes, y trata de reproducirla en condiciones óptimas utilizando todos los píxeles que tiene disponibles en la pantalla. La reacción inicial cuando te lo explican es de escepticismo, pero después de probar el modelo Q950TS en la versión de 65 pulgadas (también los hay de 75 y 85), confirmo que el resultado es extraordinario: incluso las películas antiguas de resolución inferior a HD se ven mejor.

La alta resolución no es el único atributo destacable de la pantalla. El sistema Direct Full Array HDR4000 gestiona la retroiluminación del panel en 488 zonas independientes, logrando casi igualar la profundidad de negro de las pantallas de tecnología OLED sin sufrir sus inconvenientes, y al mismo tiempo evita que la luz de los objetos más claros -como los subtítols- salga hacia las zonas más oscuras, a pesar de ofrecer un nivel máximo de 3.000 nits. La profundidad de color de 10 bits del panel de cristal líquido permite reproducir el 100% del volumen de color disponible. El televisor dispone de varias modalidades de imagen que puede aplicar automáticamente según la fuente: hay una específica para videojuegos, con sólo 9,7 milisegundos de latencia, y es casi innecesario hacer una calibración profesional. Samsung ha incluido los sistemas HDR10 +, HDR y HLG, pero, extrañamente para un aparato de gama tan alta, no tiene Dolby Vision.

El diseño del Q950TS ha refinado considerablemente el diseño respecto al modelo 8K del año pasado: ahora los marcos de la pantalla son de sólo dos milímetros, prácticamente inexistentes, y el grueso del aparato no supera el centímetro y medio. A pesar de ser tan delgado, incluye ocho altavoces que no sólo suenan sorprendentemente bien, sino que también simulan el desplazamiento de los sonidos siguiendo el de los objetos por la pantalla.

El sistema de Smart TV es el propio de Samsung, basado en el sistema operativo Tizen, y dispone de aplicaciones para prácticamente todas las plataformas de vídeo y música a la carta. Sin embargo, los 4 gigabytes de memoria obligan a moderarse en la instalación, especialmente porque algunas de las aplicaciones preinstaladas (Apple Music, Apple TV +, Rakuten, DAZN) no se pueden borrar. Se ha incorporado una función de multiimagen que divide la pantalla en dos ventanas: por ejemplo, una para ver la TV en directo y la otra para duplicar la pantalla del móvil, que si es de marca Samsung se puede vincular sólo acercándolo al televisor. El proceso de instalación y configuración es muy cómodo, y se puede hacer desde el teléfono con la aplicación Smart Things.

Mando universal y conexiones separadas

Más allá de la espectacular calidad de imagen, el Q950TS tiene dos características que lo distinguen de otros receptores de gama alta. La primera es el mando a distancia One Remote. Se comunica por Bluetooth y no por infrarrojos, por lo que no hay que apuntar hacia el televisor para controlarlo, ni siquiera tener línea de visión directa. A pesar de su minimalismo, el One Remote controla todas las funciones del televisor, las de las aplicaciones de terceros y las más importantes de los dispositivos externos conectados por HDMI que sean compatibles, como un reproductor de Blu-ray, una barra de sonido o una consola de videojuegos. El mando también contiene un micrófono para dar órdenes verbales -no en catalán- al televisor, a las aplicaciones que lo permitan como la de YouTube, y dialogar con las mayordomas digitales digitales Amazon Alexa y Google Assistant. Las respuestas suenan por los altavoces y, en casos como las biografías de personajes o la previsión meteorológica, también se ven en la pantalla. Funciona tan bien que mientras he tenido el Q950TS, me he llevado a otro lugar de la casa del altavoz Amazon Echo que suelo tener en aquella habitación. En su versión actual, el One Remote incorpora tres botones de acceso directo a las aplicaciones de Netflix, Prime Video y Rakuten; desgraciadamente no es posible reasignarlos a otros servicios si no estás abonado a alguno de los que vienen preconfigurados.

La segunda característica distintiva del Q950TS, común a todos los modelos QLED de la marca, es que la electrónica de control y todas las conexiones, incluido el enchufe de corriente, son en un aparato aparte llamado One Connect. Los cuatro puertos HDMI -sólo uno del formato 2.1, que admite la señal de 120 Hz de las videoconsolas más recientes-, las entradas de antena de TDT y satélite, el puerto Ethernet de red, la salida óptica de audio y los tres puertos USB están en este módulo, unido a la pantalla propiamente dicha por un discreto cable óptico de cinco metros que facilita colgarla casi pegada a la pared con los soportes especiales incluidos, sin renunciar a la posibilidad de manipular posteriormente las conexiones. Este tipo de instalación mural se puede complementar con el llamado Ambiente Modo de bajo consumo, que cuando no estamos viendo ningún programa muestra en la pantalla varias ilustraciones o la misma imagen de la pared trasera, captada con la cámara del smartphone, por lo que el televisor apagado queda perfectamente integrado, en lugar de ser un rectángulo negro. Como alternativa, con el televisor también se proporciona un sólido pedestal de sobremesa que deja la pantalla ligeramente inclinada hacia atrás.

El Q950TS no está al alcance de todos: el modelo de 65 pulgadas tiene un precio de 5.500 euros que se eleva hasta los 12.000 euros en el de 85 pulgadas. Pero a cambio se obtiene la tecnología más avanzada de la marca líder, listo para los próximos avances en contenido audiovisual, y con unas prestaciones de imagen que si impresionan leídas en un catálogo, aunque lo hacen más cuando se ve funcionar el televisor en condiciones reales.

Publicado en el Diari Ara
20201214

Albert Cuesta

Periodista, analista, traductor i conferenciant especialitzat en electrònica de consum i tecnologies de la informació. És l’editor d’aquest blog, de l’edició en espanyol del butlletí Mobile World Live de la GSMA i del blog de l'Observatorio Nacional de la 5G. També col·labora al diari Ara, Catalunya Ràdio i TV3. ---------------- Periodista, analista, traductor y conferenciante especializado en electrónica de consumo y tecnologías de la información. Es el editor de este blog, de la edición en español del boletín Mobile World Live de la GSMA y del blog del Observatorio Nacional de la 5G. También colabora en el diario Ara, Catalunya Ràdio y TV3.