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La batalla de los chips

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El mercado de procesadores para ordenadores está dejando de ser territorio exclusivo de Intel, AMD y la venerable arquitectura x86 de 1978 que las dos empresas comparten. Hace un par de años Qualcomm creó un procesador para portátiles compatible con Windows que Microsoft incluye en su gama Surface, y el mes pasado Apple presentó nuevos Macs con el nuevo procesador propio M1. También se ha sabido recientemente que Microsoft diseña un procesador para ordenadores. Lo más importante, sin embargo, está por venir: Google, Amazon, Microsoft y Facebook trabajan en procesadores propios para servidores, un mercado mucho más jugoso.

A grandes rasgos, el mundo de los procesadores de propósito general se divide en dos diseños básicos o arquitecturas: las versiones sucesivas de x86 y las de ARM, que se remontan respectivamente al final de los años setenta y ochenta del siglo pasado. Los chips basados ​​en x86 equipan la práctica totalidad de ordenadores personales, portátiles y servidores, y están fabricados por Intel y AMD. Los basados ​​en ARM impulsan todos los teléfonos inteligentes y tabletas, así como muchos chips gráficos y de inteligencia artificial como los que vende Nvidia, y que son la competencia directa de la potente gama de procesadores Xeon de Intel.

Intel diseñó y patentó x86. Poco después cedió la patente a AMD para consolidar la arquitectura estándar del PC. Posteriormente, Intel intentó retirarle dicha patente a AMD con sucesivos pleitos, sin éxito. Hace dos décadas, AMD atravesó una grave crisis y perdió gran parte del mercado que tenía (entre el 10% y 25%) en beneficio de Intel; en los últimos diez años AMD ha vuelto a ganar peso gracias a la plataforma Zen, que ahora entra en su tercera generación.

El futuro de ARM

ARM, con sede en Gran Bretaña, es una empresa controlada por un consorcio con sede en Singapur capitaneado por la japonesa SoftBank. Hace meses que se negocia la venta de ARM a Nvidia, pero no está claro que la operación se acabe formalizando, porque hay muchos intereses en juego: se corre el riesgo de que Nvidia sea juez y parte, y esto podría hacer que muchos reguladores, entre ellos los chinos, veten la venta.

La cuestión es que ARM no fabrica nada sino que licencia, a todo el que los pide y los paga, sus múltiples diseños basados ​​en la arquitectura RISC, que con los años ha demostrado unas posibilidades extraordinarias. Su virtud principal es un consumo de energía muy bajo y sirve tanto para un humilde reloj, una impresora o un sofisticado teléfono móvil como para impulsar un superordenador.

Esta tremenda versatilidad de los diseños de ARM ha hecho que los gigantes de internet, como Google, Amazon, Facebook y Microsoft, los hayan adoptado para diseñar y fabricar procesadores propios para los servidores de sus centros de datos y no depender tanto de los procesadores de Intel y de AMD. Hace dos años que Amazon presentó la primera versión de Graviton, un procesador de diseño propio para servidores basado en ARM, y el mes pasado mostró la segunda generación, que ya utiliza en sus centros de datos.

Amazon no es la única firma con esta obsesión. Hace años que Facebook, Microsoft y Google, entre otras, tienen diseños propios funcionando en sus centros de datos, aunque no se conoce su envergadura porque no lo han comunicado ni la necesitan, ya que se trata de productos para consumo propio. Hace un par de semanas Bloomberg aseguraba que tanto Microsoft como Google habían diseñado procesadores de gran potencia para servidores, pero ninguna de las dos empresas lo ha confirmado.

Quien seguro que tiene chips basados ​​en ARM extraordinariamente potentes es Nvidia, que los vende a los gigantes digitales y operadoras de telecomunicaciones que los incluyen en sus centros de datos para tareas avanzadas de inteligencia artificial y procesamiento de imágenes . El éxito de los chips gráficos de Nvidia ha provocado que la cotización la empresa a la bolsa se haya disparado este 2020, hasta el punto que su capitalización ya supera la de Intel.

Nvidia tampoco fabrica nada, como ARM: diseña los circuitos y luego los envía a Taiwán para que TSMC fabrique el núcleo fundamental; el chip completo será ensamblado y probado por alguno de los numerosos subcontratistas del sudeste asiático. TSMC és el auténtico fabricante de los chips más avanzados para todo tipo de compañías: desde los procesadores de AMD hasta los de Qualcomm, Apple y MediaTek para teléfonos inteligentes, pasando por el flamante M1 que Apple acaba de incluir en sus portátiles, entre otros muchos clientes. Intel es ahora la única empresa que diseña y fabrica sus chips, aunque esto cambiará previsiblemente, porque Intel estudia subcontratar parte de la fabricación de sus procesadores más avanzados a TSMC (o tal vez a Samsung, la otra compañía que podría hacerlo, si es que al final se decide en pocas semanas).

El mercado más jugoso es el de los procesadores para servidores, porque su precio -y sobre todo su margen de beneficio- es mucho más alto que el de los chips para puestos de trabajo. Intel ya fabrica a medida de sus clientes una buena parte de sus procesadores para servidores, sobre todo los más sofisticados. El problema para Intel es que le van surgiendo rivales por todas partes y, aunque el mercado es muy grande y controla la mayoría de él, va perdiendo la parte más lucrativa del negocio, ahora en beneficio de Nvidia y pronto también de los gigantes de Internet que irán incorporando diseños propios en sus centros de datos.

El otro mercado que se atomiza es el de los procesadores para ordenadores y portátiles. Hace un par de años Qualcomm presentó un procesador para portátiles que funcionaba con Windows y basado en ARM, codiseñado con Microsoft, que lo incorpora en su gama Surface de portátiles convertibles pero ahora, según Bloomberg, ha diseñado su propio procesador para PC de sobremesa y portátiles. Está basado en ARM, fabricado obviamente por TSMC, y es plenamente compatible con Windows, como el de los Surface pero sin la participación de Qualcomm.

Intel y AMD tienen así otro motivo de preocupación. Si Apple irrumpía hace un mes en el mercado con sus Mac con M1, consumando así la intención de abandonar progresivamente a Intel, pronto podría llegar Microsoft con una oferta de ordenadores y portátiles mucho más potente y ambiciosa que los actuales Surface. La gran ventaja de Microsoft es que controla todas las aplicaciones con Windows y es público y notorio que el consejero delegado de la compañía, Satya Nadella, aspira a acaparar todos los mercados, sea en la nube por medio de Azure o en el interior de todo tipo de ordenadores. De momento, lo único que se le resiste a Microsoft son los smartphones.

Publicado en el diari Ara
20201231

Albert Cuesta

Periodista, analista, traductor i conferenciant especialitzat en electrònica de consum i tecnologies de la informació. És l’editor d’aquest blog, de l’edició en espanyol del butlletí Mobile World Live de la GSMA i del blog de l'Observatorio Nacional de la 5G. També col·labora al diari Ara, Catalunya Ràdio i TV3. ---------------- Periodista, analista, traductor y conferenciante especializado en electrónica de consumo y tecnologías de la información. Es el editor de este blog, de la edición en español del boletín Mobile World Live de la GSMA y del blog del Observatorio Nacional de la 5G. También colabora en el diario Ara, Catalunya Ràdio y TV3.