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Doce funciones que añoro de mi Android de antes

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La pantalla del Samsung permet mantenir el rellotge i altres funcions mentre està en repòs.

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Desde que Nokia y luego BlackBerry me dejaron colgado, mis teléfonos de uso habitual habían sido de sistema Android hasta mediados del año pasado. Pero con la aparición de iOS 14 pensé que era el momento de pasarme a los iPhone, una opción natural considerando que mi ordenador es un Mac y mi tableta un iPad, y que el punto fuerte de Apple es la integración entre todos sus dispositivos. Y así, dejé de lado mi Samsung Galaxy 10e y compré un iPhone SE 2020, que ofrece una combinación razonable entre potencia, tamaño y precio. Desde entonces también he probado otros modelos de Apple como los iPhone 12 Pro. Pero después de estos meses, hay varias funciones de mi teléfono anterior que echo de menos cada vez más.

Always on Display. Cuando la pantalla de un iPhone se apaga para ahorrar batería, se transforma en un rectángulo negro del todo inútil. En cambio, la mayoría de los teléfonos Android con pantalla AMOLED pueden mostrar, casi sin penalizar el consumo, la visualización simple de algunos elementos como el reloj, las notificaciones pendientes o el nivel de carga de la batería. La omisión por parte de Apple resulta especialmente flagrante considerando que los iPhone de gama alta utilizan la misma tecnología de pantalla.

Samsung Pay. Apple popularizó el uso del teléfono móvil -y más adelante, también del reloj- como sustituto de las tarjetas bancarias para pagar los datáfonos sin contacto de las tiendas. Pero la plataforma homóloga de Samsung permite virtualizar el teléfono la tarjeta de El Corte Inglés además de las habituales MasterCard y Visa, integra las tarjetas de fidelización de comercios, cadenas hoteleras y compañías aéreas, y con cada operación acumula puntos canjeables por productos de Samsung. Sólo le faltaría que fuera compatible con las tarjetas de embarque y localidades de espectáculos que Apple Pay sí admite.

Selfies con la mano abierta. El narcisismo imperante ha hecho que muchos usuarios hayan adquirido una gran destreza disparando fotografías donde ellos importan más que el escenario de fondo. En cambio, los que no somos tan hábiles haciendo contorsionismo dactilar apreciamos especialmente una función de la aplicación de cámara de Samsung que, cuando ve en la imagen la mano de alguien con la palma abierta, activa un breve temporizador que te da el tiempo justo para retirarla y evitar una posición forzada. Poner morritos y aplicar filtros de supuesta belleza ya queda a discreción de cada uno.

Captura única. Esta función de las versiones más recientes de la aplicación de cámara de Samsung para sus teléfonos es muy práctica para los que no somos artistas del encuadre ni especialmente ágiles con el disparador. Capturando durante 10 segundos nuestro objeto de interés mientras hacemos movimientos leves de cámara, el algoritmo genera automáticamente entre seis y doce fotografías y vídeos breves de la escena con varios efectos, entre los que será fácil encontrar alguno que nos permita presumir de nuestra capacidad para captar el instante preciso.

Carga inalámbrica inversa. Gracias a las diversas bases de carga inalámbrica que tengo repartidas por casa y por el despacho, hace años que no enchufo físicamente mis teléfonos para cargar la batería. De hecho, descarto inmediatamente cualquier móvil que no disponga de carga inalámbrica. La carga inversa lleva el concepto al extremo: la parte trasera del teléfono hace funciones de base de carga para otros dispositivos compatibles, sean unos auriculares AirPods o Galaxy Buds, o bien -humillación máxima- el iPhone de algún compañero que se ha dejado el cargador en casa y que, si el despistado fuera yo, no podría hacerme el mismo favor aunque quisiera.

OneUI. Mi sistema Android ideal es el puro de Google, sin ninguna de las capas tuneadas que le añaden todas las marcas asiáticas. Pero entre estas, la de Samsung me parece la más funcional. Especialmente porque permite incluir una misma icono, sea de aplicación o de acceso web directo, en más de una carpeta de la pantalla de inicio. Así no tengo que elegir, por ejemplo, si Google Maps va a Viajes, Coche o en Ciudades, porque puedo tener a los tres lugares.

Carpeta segura. Se dice que todo el mundo tiene tres vidas: la pública, la privada y la secreta. La carpeta segura de Samsung permite llevar dos en el mismo teléfono. En esta zona reservada de la memoria del aparato, cifrada y protegida con un código PIN o una huella distintos de los principales, se pueden instalar segundas copias de las aplicaciones y sus datos, e incluso vincularlas a perfiles diferentes de la nube. Tan útil para mantener separado el móvil personal del laboral sin tener que llevar dos dispositivos encima como para proteger una doble vida.

Audiometría. Más allá de las preferencias sonoras de cada uno, que se pueden atender con un refuerzo de graves o de agudos, está la calidad objetiva de los auriculares, cuestionable en muchos casos, y también la pérdida de capacidad auditiva con la edad. Con el ecualizador de los móviles de Samsung se pueden compensar los dos últimos factores, gracias a una función interactiva de audiometría que mide la percepción auditiva del usuario en varias bandas de frecuencia y aplica a todo el contenido sonoro la compensación necesaria para mantener una respuesta más o menos plana.

Cobertura. Samsung hace antenas de móvil, Apple no. Y se nota. Las mismas llamadas de voz IP (con la aplicación de Telegram) que con un iPhone se cortan constantemente en cuanto te alejas del centro urbano y pierdes cobertura, con un Galaxy no. Y la diferencia no se nota sólo en condiciones difíciles. En el último congreso presencial a que fui (en Zurich, sobre 5G), con mi Galaxy S10e, bajo itinerancia de la operadora Sunrise con mi SIM de Vodafone, alcancé velocidades de 300 Mbps, mientras que los móviles Huawei los colegas que me rodeaban no llegaban a los 250 Mbps. En estas condiciones, la 5G ya puede tardar en llegar a mi pueblo.

Audio en alta resolución. Ahora que los servicios de música a la carta empiezan a ofrecer modalidades con calidad sonora de CD o superior, se hacen evidentes las limitaciones sonoras de los móviles de Apple. No tanto por la ausencia de salida analógica de auriculares -que también, porque casi obliga a incluir en la cadena un enlace Bluetooth que a menudo no está a la altura- sino porque sólo los teléfonos Android incluyen los decodificadores de audio de 24 bits y 192 kHz necesarios para explotar Tidal, Amazon Music HD y el futuro Spotify HiFi. Para hacerlo con cualquier iPhone hay que enchufar el conector Lighting la prótesis de un conversor digital-analógico externo.

Navegador web alternativo. Apple dice que iOS 14 puedes configurar un navegador predeterminado diferente de su Safari, pero en la práctica no es así: aunque lo hagas -yo tengo Brave- los accesos web -que son más de la mitad de los iconos que en la pantalla de inicio de mi teléfono- continúan abriéndose con Safari. En Android puedo borrar o desactivar los navegadores del fabricante y de Google y utilizar lo que yo quiera en todos los casos.

Teclado realmente alternativo. Algo parecido ocurre con los teclados virtuales. Por mucho que instales en el iPhone una aplicación de teclado más flexible que el de iOS (ahora uso el Gboard de Google porque incluye texto predictivo en tres idiomas simultáneos como el SwiftKey de Microsoft respecto a Android, mientras que en iOS sólo admite dos), en algunas situaciones como el tecleo de contraseñas continúa apareciendo el teclado propio de Apple.

Como es natural, cada una de estas funciones tiene una importancia diferente para cada usuario. Y algunas de ellas se pueden suplir instalando aplicaciones de terceros. En mi caso, sin embargo, la ausencia de todas ellas me ha hecho replantear mi decisión de pasarme al iPhone, y actualmente estoy decidiendo por qué modelo de Samsung cambio mi iPhone SE 2020. Por ahora, el principal inconveniente que encuentro es que ya casi ninguna marca -fuera de Apple- vende móviles con pantalla de menos de seis pulgadas. Pero este drama lo dejo para otro momento.

Publicado en el diari Ara
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Albert Cuesta

Periodista, analista, traductor i conferenciant especialitzat en electrònica de consum i tecnologies de la informació. És l’editor d’aquest blog, de l’edició en espanyol del butlletí Mobile World Live de la GSMA i del blog de l'Observatorio Nacional de la 5G. També col·labora al diari Ara, Catalunya Ràdio i TV3. ---------------- Periodista, analista, traductor y conferenciante especializado en electrónica de consumo y tecnologías de la información. Es el editor de este blog, de la edición en español del boletín Mobile World Live de la GSMA y del blog del Observatorio Nacional de la 5G. También colabora en el diario Ara, Catalunya Ràdio y TV3.