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Los ‘smartphones’, víctimas de su propio éxito

Un estand de mòbils al MWC de 2019 PAU BARRENA / AFP

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Las ventas globales de teléfonos móviles avanzados, medidas en unidades, siguen bajando, sobre todo en Europa y China, después de un 2021 que fue relativamente bueno porque la pandemia había bajado las ventas en el 2020 mucho más de lo previsible. La consultora IDC pronosticó hace unos días, con gran cautela, que este año se venderán 1.270 millones de smartphones, un 6,5% menos que en 2021, cuando en junio calculaba que la caída sería sólo del 3,5% ya principios de año en que las ventas crecerían un 1,6%.

El 10% de los móviles más caros genera el 70% de los beneficios de la industria.

En los casi dieciséis años que han pasado desde que Apple presentó el iPhone, los smartphones han superado con creces todas las expectativas de adopción. Los sistemas operativos iOS y Android han hecho de este dispositivo el más vendido del mundo, más que la suma de todos los ordenadores, tabletas, televisores y grandes electrodomésticos.

Se calcula que el pasado año se vendieron al mundo teléfonos inteligentes por un valor total de 530.000 millones de dólares, a los que hay que sumar los 135.000 millones que recaudan las tiendas de aplicaciones y los 300.000 millones en anuncios que aparecen en las sus pantallas. Los grandes perdedores han sido, sucesivamente, los reproductores de música de bolsillo (y los que no son de bolsillo), las cámaras fotográficas (en el momento en que las cámaras digitales despuntaban) y en gran parte los ordenadores portátiles. El propio Steve Jobs esperaba que su tableta iPad sería un gran éxito, pero no acabó de acertarla: las ventas de iPads son marginales si se comparan con las de iPhones. Y las de tabletas Android tampoco son para echar cohetes, por mucho que Samsung y Lenovo se esfuercen.

El éxito del smartphone es abrumador. Basta con ir por la calle o en transporte público para ver a buena parte de la gente hablando por el móvil, mirando la pantalla o tecleando con ella. Entonces, ¿cómo es que caen las ventas? Hay varios motivos, pero destacan dos: en el mundo considerado desarrollado casi todo el mundo tiene y está satisfecho. Por tanto, hasta que el alcance se extienda a las regiones aún desconectadas –uno de los objetivos declarados de la Unión Internacional de Telecomunicaciones– el mercado está saturado y consiste en reposiciones, cada vez más espaciadas.

Un mercado polarizado, con pocas mejoras substanciales

Sobre todo en los últimos cuatro años, las mejoras que ofrecen los nuevos smartphones han sido muy escasas y la mayoría de consumidores consideran que los modelos más recientes compatibles con la 5G no justifican un cambio –como sí pasó de la 3G a la 4G– a menos que la pantalla se rompa o la batería diga lo suficiente. Cuando esto ocurre, corren a comprar otro de precio y gama similares, que indefectiblemente es mejor. Como ocurre con la nevera, ya nadie puede estar sin móvil.

Por su parte, el mercado de los smartphones está muy polarizado. Una pequeña parte de los compradores quiere estar a la última y compra un modelo de la gama más alta cada año o dos como máximo, sin mirar demasiado el precio. Mientras, el grueso de los consumidores estiran todo lo que pueden el aparato que tienen. De ahí que el mercado global de smartphones cayera en unidades un 9% en el segundo trimestre, mientras que las ventas de los modelos de precio más alto, por encima de los 900 dólares, crecían un 20% en la primera mitad del año.

Quizás comprar un móvil de más de 800 euros no está justificado por la mejora de prestaciones, pero tampoco es una fortuna y permite presumir de ellas, motivo nada despreciable para algunos. Sea como fuere, y según la consultora Counterpoint, esta industria obtiene el 70% de los beneficios con la venta del 10% de los modelos, los de mayor precio. La gran ganadora es Apple con los iPhones, seguida a mucha distancia en beneficios por Samsung con los Galaxy S y los desplegables Galaxy Z. Los otros tres grandes, Xiaomi, Oppo y Vivo, vienen muchas unidades pero con poco margen. Honor, que antes era de Huawei y ahora va por libre, no ha recuperado el terreno perdido, pese a que en la IFA sacó pecho y gana cuota despacio, sobre todo en China.

La disputa por vender más teléfonos inteligentes es feroz, y más en un mercado a la baja. Para acelerar las ventas, se pusieron los modelos 5G a precio atractivo, relativamente similar al de los 4G de gama comparable. Samsung ha aprovechado su buena imagen de marca para potenciar su gama media Galaxy A, que cada vez es más media-alta y similar a la Galaxy S pero con un precio notablemente inferior. Los competidores de Samsung han hecho lo mismo, por lo que hace tiempo que los consumidores podemos tener a buen precio un smartphone de excelentes prestaciones (especialmente la cámara). Pero esto agrava el problema de rentabilidad de los fabricantes: solo Apple sale bien parada con una política comercial impecable y en un mercado estadounidense muy fiel.

El mercado chino también desciende

Puede parecer que la caída del 6,5% prevista por el momento para este año no es grave, pero representaría, si se cumple, vender 230 millones menos de unidades en todo el mundo respecto al pico de 1.500 millones de unidades registrado 2016. Además, el mercado más importante, el chino, puede caer alrededor del 10% y el europeo, clave para todas las marcas menos Apple, va por el mismo camino, quizá incluso algo más. De a poco sirve que los mercados de la India, China o el Sudeste Asiático vayan relativamente bien, porque allí el precio medio es muy inferior.

La nota positiva para la industria es que los smartphones 5G crecerán este año en torno al 25% y supondrán algo más de la mitad del total, con 700 millones de unidades a un precio medio de 608 dólares, mientras que los smartphones 4G costarán un promedio de 170 dólares. Por tanto, los consumidores siguen sensibles a novedades tecnológicas como la 5G, y dispuestos a pagar más.

La situación del mercado europeo es preocupante para los fabricantes de smartphones. En el segundo trimestre, las ventas cayeron un 11%, hasta los 40,3 millones de unidades, según Counterpoint. Sólo subieron Apple, el 3%, y Samsung, el 9%, pero en el caso de este último se debe a que en el segundo trimestre del año pasado hizo limpieza del exceso de inventario acumulado y sacado provecho de la virtual desaparición de Huawei, su principal rival hasta el año 2020. Xiaomi recibió un fuerte batacazo: las ventas cayeron un 39% y pasó de 12,2 millones de unidades a sólo 7,5 millones. Las ventas de Oppo cayeron un 26% y las de Realme aumentaron un 21% en Europa, pero sus cuotas son todavía muy bajas. Samsung se mantiene líder con una cuota en Europa del 32%, seguida de Apple con el 24%, Xiaomi con el 19% y la suma de todos los demás con un 25%.

Publicado en el diari Ara

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Albert Cuesta

Periodista, analista, traductor i conferenciant especialitzat en electrònica de consum i tecnologies de la informació. És l’editor d’aquest blog, de l’edició en espanyol del butlletí Mobile World Live de la GSMA i del blog de l'Observatorio Nacional de la 5G. També col·labora al diari Ara, Catalunya Ràdio i TV3. ---------------- Periodista, analista, traductor y conferenciante especializado en electrónica de consumo y tecnologías de la información. Es el editor de este blog, de la edición en español del boletín Mobile World Live de la GSMA y del blog del Observatorio Nacional de la 5G. También colabora en el diario Ara, Catalunya Ràdio y TV3.